Fran
Aunque no era la posguerra vivir en un edificio ocupado era motivo suficiente para que cualquiera comprenda que, o te hacías, tu los juguetes o era muy difícil que tus padres pudiesen comprarte algo.
En aquel momento mis padres no tenían buena relación con los Reyes Magos y Papá Noel no nos tenía en su ruta de reparto.
Con uno o dos juguetes al año lo normal es que jugases con lo que te encontrases o te fabricases tu mismo.
Uno de los momentos que más animaron el barrio fue el descubrimiento de una nave repleta de láminas de corcho blanco.
Estaba en el polígono de La Cantueña (sigue existiendo al norte de Parla)
Se encontraba s 15 minutos andando desde el barrio y los valientes, entre los que no me incluyo, saltaban la tapia y entraban por un ventanal. Desde allí nos tiraban las láminas de corcho y cargábamos todas las que podíamos.
Una vez llegábamos sólo necesitábamos una cuerda para montarnos unas cometas-avión de lo mas elegante.
Estas podían tener una longitud y envergadura de hasta 1 metro aproximadamente y algunos dejaban, obviamente, volar su imaginación y diseñaban aviones de doble o triple ala como los que veíamos en las películas.
Supongo que la materia prima se acabaría pronto pero recuerdo esa época con bastante alegría.
Este blog es un intento de escribir todas aquellas vivencias pasadas que me asaltan cada día. La culpable de ello es mi hija Lucía y su famosa frase "Papa, ¿me cuentas una historia?"
domingo, 14 de noviembre de 2010
sábado, 13 de noviembre de 2010
Jugar en la calle; me pido portero delantero
Fran
En los 80 jugar en la calle era lo más normal para un niño, excepto que tuviese algún problema fisico o enfermedad.
Viviendo en la calle Salamanca decir jugar en el bar maxi significaba normalmente futbol.
Era un espacio entre bloques de mi calle y la calle Cuenca. Tenía una cuarta de arena y nos permitía jugar "duro" con poco riesgo de arañarte las rodillas.
Retirando la arena podíamos jugar al "guá" (canicas) o aprovecharlas para hacer unas pistas ciclistas para las chapas.
En el Bar Maxi era donde pediamos unvasodeaguaporfavor (síntoma de estar muy cansado) También era buen sitio para conseguir chapas.
Actualmente esa zona esta asfaltada pero sí te sientas y cierras los ojos escucharas a un niño gritando "me pido portero delantero"
En los 80 jugar en la calle era lo más normal para un niño, excepto que tuviese algún problema fisico o enfermedad.
Viviendo en la calle Salamanca decir jugar en el bar maxi significaba normalmente futbol.
Era un espacio entre bloques de mi calle y la calle Cuenca. Tenía una cuarta de arena y nos permitía jugar "duro" con poco riesgo de arañarte las rodillas.
Retirando la arena podíamos jugar al "guá" (canicas) o aprovecharlas para hacer unas pistas ciclistas para las chapas.
En el Bar Maxi era donde pediamos unvasodeaguaporfavor (síntoma de estar muy cansado) También era buen sitio para conseguir chapas.
Actualmente esa zona esta asfaltada pero sí te sientas y cierras los ojos escucharas a un niño gritando "me pido portero delantero"
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